Historia del Ferrocarril

Después de 2003.

En mayo 2003 asume el presidente Kirchner, y comienza el desarrollo incipiente de un proceso de sustitución de importaciones, que dinamiza la estructura económica, y con ello la actividad ferroviaria. En 2006 las empresas de carga transportaran un 30 % más que el último máximo de la empresa estatal en 1983, incrementándose significativamente los volúmenes de pasajeros en la zona metropolitana, en ausencia de un retorno planificado de los trenes interurbanos, cuyo servicio es malo y en algunos casos solo simbólicos y con frecuencias mínimas.

En 2008 el gobierno de Néstor Kirchner crea dos empresas de bandera ferroviaria, ADIF encargada de la infraestructura y SOF al frente de la operatoria ferroviaria. Sin embargo la situación de atraso y deterioro del sistema no ha variado significativamente.

Se ha agravado en los últimos dos años, con los graves accidentes de Once y Castelar, entre otros, con el colapso de la seguridad y con trenes colmados de pasajeros, menos seguros y más lentos. A pesar de la incorporación de nuevos trenes y de la estatización de algunos ramales, el ferrocarril sigue en emergencia. Requiere para su definitiva recuperación de más y mejor planificación, una política de mediano y largo plazo, importantes inversiones y la centralización del todo el sistema de pasajeros y carga en una empresa de bandera ferroviaria. La Fraternidad, el sindicato de los conductores de trenes de Argentina, lo resume en consignas, expresadas en propuestas y carteles de propaganda: "Luche y Vuelve Ferrocarriles Argentinos" y "Llego la Hora de los Ferrocarriles Nacionales".

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