La Justicia frenó la obra para hacer una playa de maniobras en Constitución
El predio está junto a la plaza Montes de Oca, bajo de la autopista. En el Gobierno porteño dicen que deben mudar a los colectivos que ahora paran enfrente. Los vecinos denuncian que hay pocos espacios verdes.
La Justicia porteña frenó la construcción de un playón para colectivos bajo la autopista 9 de Julio Sur, en Constitución, porque los vecinos se quejaron de que los estaban dejando sin una plaza. La noticia podría ser una más en la larga lista de enfrentamientos de grupos de vecinos y la Ciudad por diferentes espacios públicos. Pero este tiene una particularidad: el Gobierno necesita correr a los colectivos de donde paran hoy porque allí tiene que montar el obrador para empezar con el proyecto de la Red de Expresos Regionales (RER), el mega-túnel bajo la 9 de Julio para llevar el tren hasta el Obelisco.
El lugar en disputa es el predio que está entre Caseros, Montes de Oca, Finochietto y General Hornos, frente a la estación de Constitución.
En esa manzana, además de un par de edificios, está la plaza Casa Cuna (queda enfrente del hospital) y un sector bajo autopista, donde había una cancha de fútbol. Se trata de un lugar que fue recuperado en 2010, luego de que desalojaran un asentamiento en el que vivían unas 25 personas.
Cruzando Caseros, y también bajo la autopista, funciona desde 2007 una playa de maniobras que usan los colectivos de las líneas 65, 151 y 168. Los vecinos ya lo rechazaban, porque dicen que sólo trajo suciedad, ruido y contaminación.
El problema es que el Gobierno porteño debe liberar ese playón porque la Nación lo necesita para poner allí el obrador de la RER, una obra que comenzaría en el segundo semestre. Por eso, su idea fue pasar los colectivos a la manzana de enfrente, junto a la plaza.
El conflicto se desató el 14 de abril, cuando un grupo de operarios con máquinas excavadoras empezaron a remover el suelo del bajo autopista. Como no había cartel de obra, los vecinos fueron a preguntar de qué se trataba, pero no tuvieron respuesta. “Hubo un día en que empezó a temblar el edificio por el movimiento de las máquinas y tuvimos que salir a la calle. La plaza se construyó con el esfuerzo de la gente y no queremos perderla”, contó Hugo Denari, uno de los vecinos de la manzana.
Tras hacer una manifestación el 3 de mayo, los vecinos presentaron un recurso de amparo. La causa cayó en el juzgado N° 1 en lo Contencioso Administrativo y Tributario, a cargo de Romina Tesone. El 10 de mayo, la jueza dispuso una medida precautelar por la cual suspendió la obra hasta tanto el Gobierno le presente la documentación sobre los trabajos a realizar. Desde esa fecha los obreros se fueron, y el lugar quedó inutilizable.
En la Ciudad dicen que la plaza no corre riesgo. “El sector de los juegos y los canteros no se va a tocar.
La obra sólo afectará la parte bajo la autopista 9 de Julio Sur. Y la canchita de fútbol que había allí la haremos en otro predio a pocas cuadras. Además, la obra implica la mejora de la iluminación y otros beneficios”, explicaron en la Secretaría de Tránsito y Transporte porteña.
En los últimos años se volvió bastante común que la Justicia frene obras por reclamos vecinales.
Durante todo 2012, por ejemplo, estuvo suspendida la construcción de 12 túneles ferroviarios en distintos barrios, porque los vecinos temían que se alterara demasiado el entorno barrial y el tránsito, ya que algunos se plantearon en calles en las que no había cruce con barreras. Paralelamente, un juez paró la construcción de una estación para la línea H de subtes en Plaza Francia, en este caso por un recurso de amparo presentado por la ONG Basta de Demoler, que denunciaba que la obra dañaba el espacio verde, que es patrimonio histórico. Finalmente, la Ciudad dejó esa obra sin efecto y, aunque fue autorizada la construcción, en la Legislatura se votó el cambio de ubicación de la parada y que la estación se haga junto a la Facultad de Derecho. w

Abandonado. Se demolieron estructuras y una canchita de fútbol que se había hecho en 2010. Antes había un asentamiento. 


mario quinteros