La presión del FMI para elevar la edad jubilatoria jaquea a centrales obreras
El organismo marca 68 años como mínimo aceptable
La presión del FMI para elevar la edad jubilatoria jaquea a centrales obreras 
Luis Autalán 
El organismo marca 68 años como mínimo aceptable 

A las preocupaciones urgentes del movimiento obrero respecto de despidos, suspensiones, flexibilización y demás, se agregó la posibilidad del incremento en la edad jubilatoria. La traza llega ahora por vía global del FMI, empero desde hace años, la idea está la mente del núcleo duro de Cambiemos. También fue tema de las charlas, vía skype, que referentes de Azopardo y la CTA mantuvieron con representantes del organismo multilateral de crédito que encabeza Christine Lagarde .
Según fuentes sindicales consultadas por este diario, lo que los sorprendió es la premura con la cual la “recomendación” (léase “disposición”) para los países endeudados con el FMI se cristalizó. La piedra filosofal del cambio es consolidar un “modelo sustentable” para sostener el beneficio que perciben los trabajadores que se retiran de la actividad. El paper del Fondo propone disminuir el ingreso inicial de los jubilados, ampliar la edad de retiro y acota que los jóvenes que a la fecha tienen 28 años deberían jubilarse con 68 como mínimo.
En una semana donde uno de los responsables de la CGT, Carlos Acuña y el ex triunviro Juan Schmid coincidieron en que están dadas las condiciones para decretar un paro general, pero “lamentando” sobre todo la “fragmentación” del movimiento obrero como exaltó Schimd, la cuestión jubilados sumó una nueva luz de alarma. No ya porque la canasta de gastos hace trizas el haber mínimo y los jubilados no recibieron un centavo en el bono de fin de año que la Casa Rosada aplicó por DNU en rango obligatorio pero de concreción escasa, sino porque el capítulo reforma laboral/previsional tiene un bonus track más en la dura saga: la edad de retiro.
Si bien no existe texto redactado desde la tropa de Lagarde con la Argentina como destinatario exclusivo, los tópicos tienen calce perfecto en cuanto a naciones de reciente endeudamiento con el FMI para el caso de nuestro país el “requisito” básico quedó implícito en la firma del acuerdo por u$s 57.100 M. Los analistas de Lagarde sugieron subir en 5 años la edad jubilatoria, y desde ya reducir el haber mínimo que vale acotar recién superará los $10.000 en marzo cuando llegue a $10.400. Tanto en los foros de economistas afines al modelo Cambiemos, que consideran “inviable” el sistema de reparto, como en los defensores del esquema que finalizó en diciembre de 2015, el Congreso será testigo de un debate que además de acalorado puede jugar un rol destacado en un año electoral.
Desde su análisis global el FMI recomienda tomar en cuenta que la tasa de natalidad mundial es la más baja histórica, la población envejece con dinámica constante y además con mayor expectativa de vida y las cajas de los Estados no alcanzan a equilibrar su balance.
Profetizan inclusive que en 30 años los actuales mecanismos de jubilación y sustento serán inaplicables.
No es un detalle menor respecto a que en cuestión de léxico se defina a que el promedio de pensiones “incrementará en gasto público” a un promedio de entre 1 y 2,5 puntos del PIB en 2050, deprimiendo el ahorro público. De allí que las generaciones más jóvenes demandarán que los países estén obligados a ahorrar más para abonar futuros beneficios si la decisión es mantener el beneficio/derecho consagrado de la jubilación.

La CGT había sido advertida por el FMI de la movida