El Gobierno ratifica a transportistas que no hay chances para bonos de fin de año
La eventual quita de Ganancias para el aguinaldo depende de la Presidenta
La decisión para eximir o no al próximo aguinaldo de la quita de Ganancias depende exclusivamente de la Presidenta Cristina Fernández refrendaron desde la Casa Rosada.
“Es una fantasía periodística que exista borrador alguno sobre el tema”, acotó una fuente. En simultáneo la consulta por el pago de un bono extraordinario irrita a los hombres del Gobierno. Recuerdan que ya se fijó postura y que cualquier variante del tema deberá surgír “del libre juego de negociaciones entre empresas y gremios”. Hoy se espera otra señal en esa misma dirección cuando el encuentro, que debía concretarse el jueves y se postergó para hoy, entre el jefe de ministros Jorge Capitanich, el responsable de Trabajo Carlos Tomada y los sindicatos del Transporte tenga una “versión reducida”.
Será el titular de la cartera laboral quien recibirá en la sede de la avenida Alem al titular de la UTA. Roberto Fernández, según lo consignaron desde el Gobierno a BAE Negocios. Esto caldeó los ánimos del bloque transportista;, “sería una falta de respeto”, dijeron para ratificar que fue designada una comitiva -integrada por una decena de dirigentes- y que llegarán al ministerio a las 11. Protocolarmente en la Rosada señalaron que Capitanich “no estará en Buenos Aires” esta mañana y el encuentro quedó a cargo de Tomada pero es inocultable que no hay intención oficial para abrir mesa alguna con varios de los gremios más críticos del Gobierno. “Se planteará que es preciso compensar antes de fin de año la licuación de los salarios ante el proceso inflacionario y la aplicación del impuesto a las ganancias”, sintetizó el secretario general de La Fraternidad Omar Maturano sobre el motivo del encuentro.
Simpatías de alineamiento político aparte, el Gobierno reitera que la política salarial del año se fijó en la negociación colectiva que cada gremio desarrolló en su momento, que no hay razones para gratificaciones de emergencia y acotan: “hay sindicatos que negocian en paritarias sus bonos, hay empresas que los pagan sin necesidad de discusión, por motu propio y si alguien quiere gestionar un beneficio adicional en su negociación tendrá esa chance el año que viene”.
Paralelo al malestar sindical que separa barreras entre las centrales y unifica criterios con respecto a que el poder adquisitivo “mermó” por primera vez desde 2003 en Trabajo y el Palacio de Hacienda consideran que hay una suerte de “contagio” para no quedarse atrás con los pedidos por gratificaciones “por si otros compañeros logran algo”. La superficie del escenario incluye una lectura prioritaria para el Gobierno: la negociación con Petroleros, cuya paritaria vence a fin de año.
Para la estrategia definida, las conversaciones que continuarán esta semana ya forman parte del espectro salarial 2015, la justificación la precisan desde una frase que no integra cátedra universitaria alguna sino el álbum de dichos populares: “más vale prevenir que curar”.



“Se vienen tiempos de confrontación”



El respaldo al modelo económico fue el eje convocante en la presentación del acuerdo para la formación de dirigentes sindicales que reunió a la Juventud Sindical Peronista (Jsp), la CGT de Antonio Caló y el ministerio de Trabajo. “Se vienen tiempos de confrontación”, remarcó en su discurso el titular de la cartera laboral, Carlos Tomada. La defensa al esquema que se instaló en 2003 también fue la tónica que destacaron el jefe de la UOM y Hernán Escudero titular de la JSP al remarcar que “no somos la tropa que se mueve por la plata, entre nosotros están los que consiguieron su primer empleo con Néstor Kirchner”. El dirigente docente remarcó que no hay posibilidad de retroceso “a los tiempos de oscuridad y liberalismo que ya padeció el país porque el ADN de este pueblo es el trabajo y logró su modelo propio”.