Igualdad de Género
Fraternidad, Sebastián Maturano, aseguró a Clarín que el gremio comenzó un proceso de impulso al ingreso de mujeres maquinistas y adelantó que desde la comisión directiva exigirán a las empresas que en las nuevas incorporaciones haya un cupo del 50 % para mujeres.
Al volante. Ganan espacios en subtes, taxis y hasta camiones, aunque en los trenes aún no lo tienen. Sus historias, más allá de los estereotipos y de los prejuicios.
Conductoras: las mujeres avanzan en la conquista de las calles
Rocío Magnani

Las mujeres ganan las calles. Lo muestran las movilizaciones y lo reafirman las conquistas históricas de los últimos años. Es una configuración nueva del lugar que ocupan, bien lejos del “Andá a lavar los platos” que penalizaba a las que osaran salir de la casa. El mundo del transporte, oficio masculinizado por excelencia, es un ejemplo paradigmático de todo lo avanzado y de cuánto falta para alcanzar una situación de igualdad social y laboral.
Estadísticamente, las conductoras representan el 27% de las licencias de manejo particulares y sólo el 0,37% de las profesionales.

La presencia en el oficio es ínfima pero hace algunas décadas era directamente nula: son mujeres el 0,17% entre colectiveros, el 1,69% de choferes de micros de larga distancia y el 0,22% de camioneros. Algunos sectores, como el de ferrocarriles, no tienen aún una sola maquinista mujer.
La mayoría de las empresas quiere tener mujeres en su staff. En Metrovías, la concesionaria de la red de subtes porteños, una de cada cuatro es mujer. En tanto, la motomensajería tiene una porción femenina del 30 %, según la Asociación Sindical de Motociclistas Mensajeros y Servicios (Asimm).

En Uber, las conductoras serán proporcionalmente pocas, 5 %, pero en términos reales suman 3.750. Y entres taxistas porteñas, ya son el 11%.
En Argentina pasó más de un siglo desde que una mujer obtuviera la primera licencia de conducir, en 1912, y se estima que de los 5.935.024 de carnets de manejo femeninos, gran parte están juntando polvo en algún cajón.
“Muchas ya tienen el registro, pero se suben al auto y se paralizan”, explica Lucila Dietrich, fundadora de Mujeres al Volante, comunidad que promueve a las mujeres en el mundo del manejo. Uno de los motivos es que “el nivel de exigencia de las mujeres es mucho mayor por el miedo a la mirada del otro en la calle”.

Otra de las explicaciones tiene que ver con ela violencia machista en el espacio público y con la reproducción de los estereotipos inculcados desde la niñez. “El transporte tiene mucho más que ver con lo que se supone que son cualidades masculinas”, indica la socióloga especializada en género Eleonor Faur. El 75 % de los juguetes “de chicos” están orientados a los deportes, la violencia y los autos, mientras que el 72 % de los de nena se vinculan al cuidado, la crianza y la belleza, según un informe del Centro de Economía Política.

El dirigente del Sindicato de Conductores de Trenes La Fraternidad, Sebastián Maturano, aseguró a Clarín que el gremio comenzó un proceso de impulso al ingreso de mujeres maquinistas y adelantó que desde la comisión directiva exigirán a las empresas que en las nuevas incorporaciones haya un cupo del 50 % para mujeres.

El problema, detalló, es que se requiere una reforma incluso del espacio: las salas de descanso y los vestuarios son solo masculinos, y la forma de promoción prácticamente implica que las mujeres queden afuera: “Antes de llegar a conductor, tenés que pasar por el puesto de ayudante de conductor, que tiene a su cargo tareas con trenes de diésel que implican maniobras de fuerza. Los trenes interurbanos - sin embargo- suelen ser eléctricos y los conductores jamás tienen que hacer ese tipo de tareas.

En los subtes, por el contrario, hay conductoras desde 2004. Hoy son 327 mujeres que representan el 30% del sector de tráfico.

“Históricamente, el subte era de varones”, cuenta Andrea Nievas quien, con 30 años, es la conductora más joven de la planta. “Nunca se me hubiera orcurrido ser conductora de subte, pero acá ya había muchas y tenía ese ejemplo. A nivel personal, estar en un puesto así, te empodera, es tomar conciencia de la responsabilidad pero también del hecho de poder, decir: estoy a cargo de un tren”, asegura.

En transporte de pasajeros en autos, las mujeres vienen ganando terreno de forma exponencial, aunque también la crisis juega un rol importante, dado que hay mujeres sin trabajo o que necesitan más ingresos.

En Uber, como se indicó arriba, del total de 75.000 conductores de Argentina, 3.750 son mujeres. Según un relevamiento interno, el 68 % de ellas tienen hijos (el 54 % son padres entre los varones) y el 62% usan Uber como su principal fuente de ingreso, contra un 40% entre los varones.
En cuanto a los taxis, del total de 37.556 conductores, 4.309 son mujeres, según el Gobierno porteño. Hasta agosto de 2018, antes de que la Ciudad lanzara un plan de formación y convenios con cámaras empresariales, la porción de taxistas mujeres era del 2 %. El porcentaje de conductoras aumentó a 11,27%.

Norma Arrúa (51), del partido bonaerense de San Martín, es una de las 86 conductoras de cargas peligrosas que se contabilizan en el país –los varones representan el 99,98% del total- y fundadora de “Simplemente camioneras”, una comunidad de más de 18.000 seguidores en Facebook, donde las transportistas comparten información y fotos de sus viajes por las rutas del país. “En 2012, cuando empecé, pensé que era la única conductora mujer”, relata.

“Creo que ahora, un poquito por moda, un poquito por inclusión, los transportes están tomando mujeres, ya no se las mira como un bicho raro”, asegura. Para una mujer, manejar camiones “es una entrada importantísima, que no percibís en otros rubros”, como el doméstico: “Con esto podés tener una autonomía económica real, más si estás bajo convenio”.
Entre las mujeres pioneras en el transporte, Gabriela Leal (51) lleva 23 años abriéndose camino como motomensajera.

“Cuando empecé, éramos tres o cuatro motoqueras y lo normal era que el hombre te agrediera en la calle”, recuerda. “Te mandaban a la casa o, si hacían mal una maniobra y te tiraban el auto encima, trataban de culparte por ser vos la mujer.” En los últimos años, se ven muchas más mensajeras en motos por la Ciudad. Asimm, que concentra el envío de documentación y productos electrónicos, tiene un aproximado de 1.350 afiliadas versus 3.150 varones.

Una mujer cada tres motomandado.
“Ahora, que somos muchas mujeres, los hombres se cuidan un poco más de lo que dicen y nosotras ya no nos quedamos más calladas. Yo ahora contesto, con respeto, pero contesto”.

Mensajería. Gabriela lleva 23 años en el oficio. “Ya no nos callamos”, dice. QUINTEROS Camionera. Norma es una de las 86 transportistas de cargas peligrosas. JUANO TESONE

Subte. Andrea Nievas, de 30 años, es la más joven de la planta. “Esto te empodera”, afirma. MARIO QUINTEROS