Durante más de cien años los arrollamientos no fueron considerados como accidente laboral, pero con el esfuerzo de La Fraternidad, actualmente se los considera como tal, a partir de la regulación vigente que obliga a garantizar el seguimiento médico de los compañeros afectados por el estrés post -traumático. La gran cantidad de arrollamientos ferroviarios en nuestro país, no solo genera una gran cantidad de víctimas fatales, lisiados y roturas en la infraestructura, sino que también conlleva un gran perjuicio para la salud del personal de conducción, siempre expuesto a esta situación traumática que se podría prevenir si Argentina tuviera ferrocarriles más modernos y seguros.
La salud de los trabajadores es un derecho primordial.









