A pesar de la decadencia planificada de nuestros ferrocarriles y de nuestro ejército y en el marco de uno de los gobiernos más entreguistas de nuestra historia, nuevamente vemos la inocultable ligazón entre estos dos sectores estratégicos, con el transporte ferroviario de pertrechos militares cuya única finalidad debería ser la de defender la soberanía argentina frente a una agresión foránea.
Se trata de un nuevo ejercicio militar donde el Ejército y los Ferrocarriles Argentinos trabajan en conjunto para el transporte de vehículos de combate, exploración, especiales y de uso general para el desarrollo del Ejercicio Kekén, cuya fase operativa comenzará el 19 de abril con la ocupación de las posiciones iniciales.
Tal como se puede leer en el sitio oficial del Ministerio de Defensa, “las maniobras, que se extenderán hasta el 2 de mayo, se dividen en tres fases: despliegue —mediante transporte estratégico multimodal de material y personal hasta la zona de operaciones—, ejecución de las operaciones de combate y repliegue final de los elementos hacia sus asientos de paz”. Para tal efecto, comenzó la carga de materiales el 7 de abril en Santos Lugares (Buenos Aires) y, en simultáneo, de otro tren en Laboulaye (Córdoba) que efectuó una parada en La Pampa.
El ejercicio se desarrollará en tres zonas: Puerto Deseado (Santa Cruz), Comodoro Rivadavia (Chubut) y el eje comprendido entre los campos de instrucción militar Cerro Bagual y Lote 4, en las cercanías de la Guarnición Ejército Sarmiento (Chubut).










